domingo, 31 de mayo de 2015

Cuidados del Shitzu


A diario es muy importante que nos cuides el pelo.

Necesitamos que nos cepilles y peines todos los días, con un cepillo de cerdas medianas.

Nuestra raza vierte poco o ningún pelo, esto seguro que te gustará.

Además no mudamos el pelaje en los cambios de estación.

Los Shih Tzu podemos llevar el pelo corto o largo.

El pelo nos crece mucho, nos puede llegar al suelo.

Muchos de mis amigos llevan el pelo largo, con largos faldones y así de guapos van a las exhibiciones caninas.

El pelo largo da un porte muy distinguido y altivo. Muy elegante.

El flequillo, con el pelo largo, solemos llevarlo recogido para retirarlo de los ojos.

También tenemos larguísimas pestañas.

Por el otro lado, el pelo corto nos da un aspecto de auténtico osito de peluche.

Yo llevo el pelo corto ( corte de pelo de “cachorro” lo llaman) porque mis dueños y yo somos amantes del campo y la montaña y es una manera práctica de no tener problemas con la vegetación, porque de otro modo se quedan enredadas en el pelo todas las pajillas que haya por los caminos.

Con este corte de pelo, el flequillo se lleva también corto y parece que tenemos “cara de crisantemo”.

En fin, nuestra cantidad de pelo te permitirá escoger el estilo que prefieras.

Cualquiera que elijas requerirá que cuides mucho el cepillado y los baños.

Vigila también posibles alergias.

Ah, y procura limpiarme las barbas después de comer.

Con una buena alimentación (el pienso siempre ha sido y será la dieta más completa para cualquier perro) y los cuidados adecuados podemos vivir más de quince años.


Salud

Somos propensos a tener problemas en las orejas y en los ojos, por eso es bueno que nos los cuides bien.

Las orejas deben estar limpias para evitar infecciones. Yo cuando tengo algún problema en las orejas sacudo mucho la cabeza, así les digo a mis dueños que algo no va bien y me llevan al veterinario.

Con nuestros ojos sucede lo mismo. El área que rodea el ojo debe estar siempre limpia porque nuestros ojos son muy sensibles.

Agradecemos mucho que nos los laves a menudo, con agua destilada o lágrimas artificiales.

También hay gotas para casos especiales. Consulta a tu veterinario, será quien mejor te aconseje.

Otro de nuestros puntos débiles son los problemas respiratorios. Tendemos a jadear y a roncar (... bueno no todos ¿eh?, yo, sin ir más no ronco casi nunca)

Pero no te equivoques, los Shih Tzu nos adaptamos muy bien a la climatología, aunque debes evitarnos los golpes de calor.


No nos sobrealimentes. Ganamos peso fácilmente.

Aunque nunca rechazamos un buen sofá y nos gusta mucho la vida cómoda: Llévanos a hacer ejercicio. Los paseos nos encantan.

Por último vigila nuestros dientes.


Los origenes 

Nuestro nombre significa "Perro León", y somos una de las cuatro razas reconocidas de origen tibetano. Se sabe que el Dalai Lama nos entregaba a las familias reales Chinas en señal de buenaventura y buena suerte; éramos un regalo importante porque los tibetanos creían que se reencarnaba en nosotros la “Leona de las Nieves”, un monstruo mitológico que en la imaginación local ocupa un primer lugar y que explica también el que nos hayan llamado “Perro León” a un animal tan diminuto.

Aunque el origen de nuestra crianza es un poco oscuro en el tiempo, hay quien dice que somos, en origen, del año 1.000 A.C.

Sin embargo las primeras pruebas documentales de nuestra existencia corresponden al siglo VII, ya que aparecemos en distintos objetos y pinturas de la Dinastía Tang (618-907).


De nuevo volvemos a aparecer en pinturas y objetos entre el 990 y 994; no volviendo a aparecer documentalmente hasta el siglo XIII, cuando reaparecemos en los documentos de Marco Polo en los que relataba que el "Emperador Kubla Khan tenía pequeños 'perros león' conviviendo con leones entrenados para la caza. Los perros no eran su comida, sino que acompañaban a los leones manteniéndolos calmados cuando no estaban cazando".


Se dice que la pagoda del perro león era utilizada por los eunucos "para ejercitar a los pequeños perros león del Palacio Imperial".

Así pues, como veis los misterios del Tibet y los secretos de la Ciudad Prohibida están en el origen de nuestra raza.

Sin embargo, el Shih Tzu que hoy conocéis se lo debemos a la Emperatriz Regente Cixi (T'zu Hsi) que se dedico a criar y perfecionar las tres razas chinas de la corte durante su regencia (1861-1908).

La Emperatriz encargó a los responsables de la cría canina de la corte "un perro de compañía sociable, poco ladrador, con el manto largo para calentarse las manos y silencioso en su movimiento". Así nacimos los Shih Tzu actuales, como un "Perro Imperial que jamás debería salir de los muros de la Ciudad Prohibida".

Y casi fue así. Los británicos residentes en China trataron en repetidas ocasiones de llevarnos a Inglaterra a principios de siglo XX. La mayoria de ellas infructuosas. Los eunucos que nos cuidaban no querían que saliéramos del país. Por cortesía y por educación en la corte estaba muy mal visto decir que "no" a cualquier cosa que fuera requerida, es por eso que cuando algunos de los miembros de la comunidad británica propusieron adquirir algunos ejemplares, fueron ofrecidos con una sonrisa de amabilidad. Pero los perrines morían a los pocos días. Tenían prohibido que los shih tzu salieran de china. Así que les daban cristal triturado antes de ser entregados a sus nuevos dueños y morían desangrados en los barcos de regreso a las Islas Británicas.

La primera constancia que existe de estar en manos de occidentales, es un regalo que la Emperatriz Cixi hizo a la Sra Kaufmann, esposa del consul Danés en China y amiga de la emperatriz, que la obsequió con una pareja (Leidza y Aidzo), representando el comienzo de la cría occidental de nuestra raza.

En 1908 murió La Emperatriz Cixi (T'zu Hsi), madre de Pu'Yi, el Último Emperador y la cría permaneció casi en suspenso solo promovida por algunos particulares y otros miembros de la corte. La raza quedó definitivamente extinta en China con la llegada del comunismo.

En 1928 Lady Brownrigg lleva a Inglaterra una pareja Shu-ssa (la hembra) y Hibou (el macho); posteriormente en 1933 la Sra Hutchins lleva a Irlanda otro macho Lung-fu-ssa, a los que siguieron otros pocos desde Bejing (en total unos diez). Se puede decir que todos los Shih Tzu actuales descendemos de éstos.

A Noruega, llegó la única perra que procedia realmente de la Corte Imperial China.

Poco a poco nos convertimos a lo largo de las décadas en una de las razas más populares y más apreciadas a lo largo de todo el mundo.

Cuando llegamos a Europa se nos registraba como "Apsos", sin embargo comenzó "la guerra de las narices", ya que nuestro hocico es más pequeño que el de los Apsos, y finalmente en 1934 se separan ambas razas de manera oficial, al menos en Gran Bretaña, porque en los Estados Unidos no se nos reconoce oficialmente como raza independiente hasta 1969.